miércoles, 13 de febrero de 2008

EFECTOS DE UN DERRAME CEREBRAL

Los efectos específicos que sufra el paciente tras sobrevivir a un derrame cerebral dependerán de la ubicación y la extensión de la apoplejía. Por ejemplo, los derrames cerebrales que se producen en el hemisferio izquierdo del cerebro pueden afectar a la comunicación y la memoria, así como a los movimientos del lado derecho del cuerpo. Los derrames cerebrales que se producen en el hemisferio derecho del cerebro pueden afectar a las capacidades espaciales y de percepción, así como a los movimientos del lado izquierdo del cuerpo. En general, las apoplejías de gran amplitud (que dañan a un volumen significativo de tejidos cerebrales) provocan un mayor número de efectos e incrementan su gravedad.

Aunque no hay dos supervivientes de derrames cerebrales que sufran exactamente de las mismas lesiones o incapacidades, entre los síntomas físicos, cognitivos y emocionales comunes a muchos supervivientes están los siguientes:

  • Parálisis—Por lo general en un solo lado del cuerpo (el lado opuesto al hemisferio en que se produjo el derrame cerebral), incluidos el rostro y la boca. Los pacientes pueden presentar dificultades para deglutir.
  • Trastornos de la visión—Es posible que los pacientes no puedan enfocar la vista, que presenten un punto ciego, que sufran trastornos de la visión periférica o debilidad de la visión en uno de los ojos.
  • Trastornos de la comunicaciónEl término afasia se emplea para describir a un conjunto de dificultades de la comunicación, que incluyen los problemas del habla, la comprensión, la lectura y la escritura.
  • Labilidad emocional—Manifestaciones exteriores, incontrolables y sin explicación aparente, de llanto, ira o risa que no guardan relación con el verdadero estado emocional del paciente. Por lo general dichos episodios se inician y terminan rápidamente y se disipan con el tiempo.
  • DepresiónUna reacción natural que se origina por causas fisiológicas y psicológicas. Algunos factores importantes para predecir la presencia y gravedad de las depresiones posteriores a la apoplejía son la historia previa de depresiones, la ubicación y la amplitud del derrame cerebral.

Diagnóstico

El desarrollo de la tecnología médica ha incrementado la capacidad de los médicos para diagnosticar con exactitud los derrames cerebrales y para evaluar el daño producido en el cerebro. Sin embargo, no siempre es fácil identificar las pequeñas apoplejías, porque el paciente y sus familiares pueden pasar por alto los síntomas, atribuyéndolos a fenómenos naturales del proceso de envejecimiento, y porque se pueden confundir con los síntomas de otras enfermedades neurológicas. Como ya se apuntó anteriormente, toda manifestación de señales de advertencia de derrames cerebrales exige una evaluación inmediata de emergencia.

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